Το μαχαίρι μιας συριακής σε έναν βασκικό τουρίστα, η τελευταία πράξη μιας εκστρατείας με επιθέσεις προσφύγων

El presunto agresor del turista español, un bilbaíno de 30 años, que resultó herido de gravedad este viernes por un ataque a cuchilladas junto al monumento a las víctimas del Holocausto en Berlín, es un peticionario de asilo de 19 años, identificado como Wassin al M., según han confirmado la fiscalía general alemana y la Policía de Berlín. Las autoridades germanas han informado de que el atacante residía legalmente en Alemania y trabajan con la hipótesis de que actuó por “motivos religiosos”. La víctima, que fue atacada en el cuello, se encuentra grave pero estable tras una operación de urgencia en la que tuvo que permanecer en coma inducido durante unas horas.
Según han informado los investigadores en un comunicado, el detenido es de nacionalidad siria y, “al parecer, llegó a Alemania en 2023 como refugiado menor no acompañado y solicitó asilo”, que le fue otorgado. Por tanto, residía “legalmente en Alemania”, concretamente en Leipzig, ciudad a unos 150 kilómetros al sur de Berlín. Sobre el ataque, que se produjo alrededor de las 18.00 horas, “existen presuntas conexiones con el conflicto de Oriente Medio” y la Policía y la Fiscalía creen que el sospechoso “habría estado planeando matar judíos durante varias semanas”. “La elección del lugar del crimen -el monumento a las víctimas del Holocausto- también se habría hecho en este contexto”, subraya el comunicado.
Cuando fue detenido, el presunto autor “llevaba en su mochila una alfombra de oración, un Corán, un trozo de papel con fecha del 21 de febrero con versículos del Corán y la supuesta arma homicida, lo que indica una motivación religiosa“, han explicado la Policía y la Fiscalía, que, no obstante, no han hallado por el momento “indicios de vínculos con otras personas u organizaciones”.
El joven sirio, que será llevado este sábado ante el juez para que dicte su ingreso en prisión preventiva, no tenía antecedentes penales o judiciales en Berlín y fue detenido cuando regresaba al lugar del crimen, dos horas después. Fue entonces cuando los agentes se percataron de que tenía las manos y los pantalones manchados de sangre. El detenido hablaba de forma clara y se mostró cooperativo, aunque la Policía aún investiga si el joven “padece alguna enfermedad mental”.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado que la embajada española en Alemania está prestando asistencia y apoyo al herido y a los investigadores “para que se esclarezcan los hechos y los responsables”, al tiempo que ha expresado su “solidaridad” a su familia y amigos. Según medios vascos, se trata de un vizcaíno de 33 años, que fue ingresado en el hospital central de Berlín, donde se recupera de sus heridas y se encuentra fuera de peligro.
En víspera electoral
El ataque se produce cuando los partidos alemanes están cerrando su campaña electoral para los comicios generales de este domingo, en que los sondeos apuntan a una victoria del bloque conservador de Friedrich Merz, mientras que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) quedará en segundo lugar y los socialdemócratas del canciller Olaf Scholz en tercero. En Alemania no hay jornada de reflexión, de modo que este sábado hay aún algunos mítines. Hay asimismo varias manifestaciones convocadas en Berlín y Hamburgo tanto por la ultraderecha como por grupos en defensa del cordón sanitario o cortafuegos frente al neonazismo.
Toda la campaña ha estado muy dominada por sucesivas propuestas, tanto de la derecha moderada como de la AfD, para proceder a deportaciones masivas, en un clima muy crispado por una serie de ataques a cuchilladas o atropellos múltiples, cuyos autores han sido refugiados o peticionarios de asilo pendientes de expulsión sirios, afganos o de otras procedencias.
El monumento a las víctimas del Holocausto es obra del arquitecto estadounidense Peter Eisenman y de acuerdo a su concepto artístico permanece abierto al visitante día y noche. Está formado por 2.710 bloques de hormigón de distintas alturas, repartidas por un espacio de 19.000 metros cuadrados. La idea de Eisenman era invitar a la reflexión y al recuerdo de los seis millones de judíos muertos por el Tercer Reich. Es un lugar muy expuesto a todo tipo de incidentes, desde actos antisemitas a casos de vandalismo, en general de efectos menores ya que está bajo vigilancia policial permanente.